Una Hipoteca se caracteriza porque es un acuerdo entre una entidad financiera (que hace el papel de prestamista) y una persona del común quien le da la potestad al banco de apoderarse de su propiedad si no paga el dinero que le han prestado, esto incluye los intereses.
Generalmente, las hipotecas son solicitadas para la compra de una vivienda o también para pedir prestado dinero sobre un bien que ya se posee.
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Por tal motivo antes de solicitar una hipoteca debe tener en cuenta:
Las hipotecas se clasificas según el tipo de intereses, la cuota o la tipología del inmueble que se va a financiar.
Es cuando el valor que debe pagar la persona no varía durante el tiempo que está activa la deuda, es una alternativa muy interesante para no recibir sorpresas de aumentos en la cuota.
El problema es que este tipo de préstamo genera intereses más altos y en ocasiones seguros adicionales, por eso es aconsejable revisar detenidamente las condiciones antes de firmar.
La cuota puede cambiar dependiendo de la inflación, esto afecta en gran medida los intereses, en países donde la devaluación del dinero es muy alta no es recomendable aplicar este tipo de financiamiento, pues se tiende a pagar más valor de lo pactado, además todo depende de la devaluación de la moneda.
En el caso de las hipotecas variables, la cuota se recalcula cada año o semestre, en base a esta diferencia se referencia el valor aplicado. Por tal motivo la mensualidad se compone por una parte de intereses y la otra a capital.
En este modelo de negocio al comienzo los intereses son muy altos pero con el paso de los años cambia la balanza.
En algunas ocasiones, las entidades financieras permiten combinar el tipo fijo con variable, generalmente cuando se aplica a este tipo de pago, se pierden todos los beneficios adicionales que puede otorgar el Gobierno.
Es igual a la variable pero este tipo de cuota mantiene el valor constante durante toda la hipoteca, lo cambia aquí es el plazo, por tal motivo si el tipo de interés aumenta, no sube la mensualidad sino el tiempo de la deuda.
Es cuándo el 30% del valor del inmueble o la deuda se paga al final, en este caso acabaremos pagando más intereses pues se aplican sobre la cuota pendiente no amortizada.
Además que al final debes tener ahorrado ese dinero o perderás todo el tiempo invertido en él.
Es una especie de alquiler pero siendo usted el propietario del inmueble, en este caso no se amortiza sobre capital sino sobre la deuda, entonces cuando acaba el préstamo la deuda puede quedar igualita a la que se contrató y ahí el cliente debe pagar el total al banco o venderlo para ganar sobre la valorización.
Una opción muy utilizada por inversionistas.
Es un porcentaje de incremento fijo cada año, generalmente esta modalidad se da en países europeos y está en el umbral del 1% al 2%, por ejemplo, al comienzo se paga menos que una cuota fija, pero la cuota va creciendo con los años en vez de disminuir.
En sí cualquier persona puede aplicar a una Hipoteca, sin embargo la edad juega un papel fundamental para que sea otorgada o negada, eso sin contar su vida financiera y qué deudas tiene hasta el momento.
Sin embargo, estos dos grupos de personas son las idóneas para generar prestamos por los bancos:
Jóvenes: Es el grupo que más ventaja tiene, es ideal para aquellos con edades que no superen los 35 años, son los que están en plena etapa productiva y podrán adquirir dudas hasta por un periodo de 20 años
No residentes: Es ideal para las personas extranjeras, aquí hay un trato especial por la entidad financiera pues depende del capital del interesado, sus ingresos y deudores o codeudores.
Hay que tener en cuenta que solicitar un crédito hipotecario no es lo mismo que hipotecar una casa, el primer caso es un financiamiento para que la persona pueda adquirir un inmueble.
En en el segundo caso es cuando una persona necesita dinero y pone su vivienda como prenda de garantía.
Para hipotecar una casa, la personas debe ser dueña de la vivienda y esta no debe estar con otra hipoteca y menos embargada, si hay otro dueño que figure en las escrituras, la hipoteca deberá será en común acuerdo.
Actualmente son bastantes las personas que optan por estos tipos de créditos, ellos ponen su vivienda cómo prenda de garantía; sin embargo el riesgo es que se puede perder el inmueble en caso de incumplimiento.
Por otro lado, en el caso de pedir un préstamo hipotecario, es necesario cumplir con todos los requisitos financieros establecidos por los bancos y lo más importantes es entender que la entidad financiera solo presa el 70% del valor del inmueble (algunas veces el 80%).
Entonces, el porcentaje restante lo debe pagar la persona que esté interesada en adquirir esta vivienda.
Además hay un límite mínimo y máximo de edad al momento de solicitar el préstamo, también cuentan los ingresos y por último tener a disposición seguros que ayudan a amortizar la deuda: Esta el de vida o desastres naturales.
Por otro lado, no todo es pagar deudas, en este caso hipotecar una casa es beneficioso en estos contextos:
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