La educación financiera es la especialización de la economía personal, es por ello que debemos tomar conciencia de los beneficios y el trabajo constante para tener una buena salud económica.
Cuando las personas tienen buena mentalidad financiera, aumentan las posibilidades de conseguir el éxito económico a través de herramientas que permiten optimizar la administración de los recursos.
El resultado es facilitar la planeación, el ahorro y la inversión.
Y es que tener una buena educación financiera difícilmente se logra de la noche a la mañana, es un proceso que dura toda la vida y permite desarrollar nuevas habilidades y actitudes para asimilar los declives o incrementos económicos que se presentan a lo largo de la vida de un individuo.
Por ejemplo, alguien con buena educación financiera tiene un mayor conocimiento sobre los productos y servicios relacionados con su vida crediticia, por ende, puede sacar partido de ello al conocer sus riesgos y beneficios.
Realmente hablar de educación financiera es prácticamente nuevo, su aparición cómo concepto económico es a partir del 2003, allí se establecen los principios y recomendaciones para sobrellevar una buena salud económica. Este proyecto fue dirigido por la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico).
Su objetivo es solventar la falta de información y herramientas con las que cuenta una persona para tomar decisiones tan importantes que determinan el rumbo de la vida económica.
“No importa cuánto se gana, sino como se gasta lo que se gana”
Ese viejo refrán responde muy bien a la pregunta, es una frase que resume a la perfección nuestra cultura de derroche y de poco sentido de ahorro e inversión. Por ejemplo, es común ver a las personas con dificultades para tener una gestión saludable del dinero.
Además la educación financiera se ve representado tanto en la vida personal de cada uno cómo de la sociedad en general. Una mala educación financiera se evidencia al no interiorizar el valor del dinero.
El ensayo y error es necesario para ser exitoso en todo proyecto y la educación financiera no se salva de ello.
Por eso, si una persona tiene una buena mentalidad económica, puede sobrevivir a circunstancias extremas cómo la que se vive gracias a la pandemia.
De tal manera que el éxito financiero radica en la capacidad de tomar las mejores decisiones que se vayan presentando a lo largo de nuestra vida y con eso tener la experiencia suficiente para que se puedan manejar de la mejor forma según las circunstancias.
Así es que si le interesa profundizar sobre cómo mejorar su educación financiera le recomendamos el curso “dinero y abundancia” de Juan Sebastián Celis Maya.
Actualmente es muy sencillo aprender a tener una buena situación financiera, con el avance tecnológico y el aumento de apps dirigidas específicamente a contabilizar nuestros movimientos de dinero, hacen que todo sea divertido y llevadero.
De igual manera, aquí hay un resumen de buenos comportamientos financieros que le pueden ayudar a mejorar su economía personal:
A muchas personas les da pereza realizar este tipo de actividades pero es un hábito necesario para comenzar a entender en que distribuimos nuestro dinero.
La idea no es que escriba a cada rato lo que se gasta, pero sí tómese 10 minutos en la noche para hacer un recuento de los gastos durante el día (recuerde colocar una alarma para realizar esta labor, muchas veces se olvida).
No es cosa de ser tacaño pero la situación no está para darse lujos; por eso, es necesario poner en consideración minimizar los gastos innecesarios.
Lo más importante en la vida de las personas generalmente es: Alimentación, salud, vivienda, transporte y en muchas ocasiones educación.
Es importante diferenciar entre las deudas malas y las deudas buenas, por ejemplo, las deudas buenas son aquellas dónde el producto dura más tiempo del que se tiene para pagar la deuda.
En cambio las malas, son aquellas dónde el producto dura poco y la deuda sigue.
Además tenga en cuenta entre más largo sea el plazo de la deuda hay más intereses.
El ahorro y la inversión son fundamentales para cumplir las metas, además que son recursos valiosos en tiempos de crisis económicas.
Recuerde que ahorrar también implican tener activos cómo bienes o artículos de larga duración.
Por otro lado, lo importante es que la juventud aprenda a llevar una buena educación financiera; las instituciones educativas deben tener la obligación para que las personas aprendan a manejar su dinero desde temprana edad.
Además el plan es dotar a la juventud de confianza para que puedan priorizar y mantener sus finanzas personales en orden.
Al hacer esto, las probabilidades de tener éxito económico serán más grandes.
Es fundamental entender la importancia de proyectarse metas que puede cumplir a lo largo del tiempo.
Por otro lado, también se debe tener una educación integral, y es que desde el lado de las familias se puede fortalecer los conceptos financieros que mejoren la economía personal de cada integrante.
Un ejemplo es crear un plan financiero que involucre a todos en el hogar.
Tips para fomentar la educación financiera en su hogar:
Fuente:
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